viernes, 3 de septiembre de 2010

El Gobierno activa campaña para estimular el consumo

Crédito barato para vehículos, línea blanca, línea marrón, alimentos y turismo

Inmerso en una recesión donde las familias recortan el consumo, el gobierno de Hugo Chávez se apoya en la banca pública para facilitar a través de créditos baratos la compra de carros, artículos de línea blanca, línea marrón, paquetes turísticos y los productos de la cesta básica.

Los bancos De Venezuela, Tesoro y Bicentenario ofrecerán a los trabajadores que tienen cuenta de nómina y cobran a través de estas instituciones una tarjeta de crédito para adquirir a baja tasa de interés productos en la red de comercios del Estado.

"Se va a lanzar una tarjeta de uso para el caso de los Hipermercados Bicentenario para que los clientes nómina del Venezuela, Bicentenario y Tesoro puedan adquirir alimentos, línea blanca, marrón y productos de la cesta básica", explicó Humberto Ortega, ministro para la Banca Pública, en VTV.

Al mismo tiempo existirá la "cédula del buen vivir", que para fines prácticos será otra tarjeta de crédito para quienes tengan cuenta de nómina en estos bancos y que además de financiar consumo en los hipermercados permitirá comprar en la red de Biceabastos, donde principalmente se venden alimentos que componen la cesta básica, y adquirir paquetes turísticos en Venetur.

El presidente Chávez, en cadena nacional, puso como ejemplo que este financiamiento puede servir para "atender los gastos de la luna de miel".

El plan de incentivo al consumo también cuenta con el Banco de la Mujer, que entregará microcréditos a 4% de interés y plazo de 48 meses para la compra de artículos de la línea blanca Mercal Hogar.

Al mismo tiempo el Gobierno ofrece facilidades para comprar vehículos. El martes, Hugo Chávez entregó 34 modelos Volkswagen Fox; Fiat Siena, así como Venirauto Turpial y Centauro, a personas que recibieron créditos de la banca pública con tasas de interés preferencial de 14%, sin cuota inicial y con cinco años de plazo.

Hugo Chávez destacó que el vehículo Volkswagen Fox es vendido por el Estado, que lo importa directamente de Argentina, a un precio de Bs 76.000, mientras que en el sector privado cuesta Bs 132.000.

El Gobierno importa los ve-hículos de Argentina sin problemas para obtener divisas al tipo de cambio oficial, mientras que el sector privado sufre escasez de dólares.

En el primer semestre del año las importaciones del sector privado caen 33%, mientras que las del Estado suman $6.267 millones, lo que representa un salto de 34,4% y es la magnitud más elevada desde 1997.

"Estos vehículos están a mitad de precio, tienen garantía, mantenimiento, repuestos. Estamos creciendo, crece la red de Comersso, Fiat, Volkswagen y estamos interesados en traer esa tecnología para acá", dijo un entusiasta Chávez.

Las facilidades para obtener financiamiento recaen sobre una población que siente el impacto de la inflación más elevada de América Latina y sufre el deterioro del poder de compra.

Las cifras del Banco Central de Venezuela indican que en el primer semestre de este año el consumo privado retrocede 4% respecto al mismo lapso de 2009 y la capacidad de compra del salario desciende 7,7%.

El volumen de las ventas del primer semestre de este año se contrae 8,96% hasta el nivel más bajo desde 2006 y sufre un retroceso de 15% respecto a 2008, cuando el país aún disfrutaba del boom del consumo.

Analistas financieros explican que la banca pública puede servir de brazo para impulsar el consumo a bajas tasas de interés porque recibe depósitos a bajo costo provenientes de organismos públicos como Pdvsa.

En los últimos siete meses los depósitos del Estado en el Banco de Venezuela aumentan 115% para ascender hasta 8 mil 768 millones, mientras que Banesco, el banco privado con más captaciones públicas, solo cuenta con 3 mil 379 millones.

El Banco de Venezuela remunera con una tasa de entre 0 y 3% a los depósitos públicos.

El Universal

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