viernes, 10 de septiembre de 2010

Bonos que no se venden

Bonos venezolanos sin fuerza en el mercado. En las últimas dos semanas ha caído entre 4% y 6% la cotización de los títulos del Estado El indicador de riesgo país se ubicó el 7 de septiembre en 1.230 puntos, cuando el 23 de agosto estaba en 1.123. Riesgo país aumentó 107 puntos y afecta la cotización de los papeles soberanos

Los efectos de la campaña electoral para las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre no se hacen sentir sólo dentro de Venezuela.

El indicador del riesgo país, que mide el riesgo de los bonos soberanos en el mercado internacional con relación a los Bonos del Tesoro Americano, ha escalado más de 100 puntos desde hace dos semanas.

En consecuencia se ha afectado la cotización de los bonos nacionales, que en este lapso han perdido valor en el mercado.

El riesgo país para el 7 de septiembre se encontraba en 1.230 puntos, lo cual es un aumento considerable con relación al 23 de agosto cuando el mismo se ubicaba en 1.123 puntos, en términos nominales un crecimiento de 107 puntos, yporcentualmente de 8,6%. Sólo para que se tenga de referencia hay países como Perú cuyo índice total es de 169 puntos.

Los 1.230 puntos en los que se encuentra el riesgo país en los actuales momentos es sólo superado en el último año por los 1.300 a los que se llegó los primeros días de junio.

En aquel momento se debió a la incertidumbre que existía por la paralización de las operaciones en el mercado interno de títulos, lo cual derivó en la creación del Sistema de Transacciones de Títulos en Moneda Extranjera (Sitme).

BONOS A LA BAJA
Los bonos soberanos 2022, emitidos recientemente por el Estado venezolano, se ubicaban al salir al mercado al 85% de su valor, con su cupón de 12,75% uno de los más altos existentes. Al comienzo de esta semana el mismo papel se cotizaba al 80% de su valor, lo cual indica la pérdida que ha venido sufriendo en apenas dos semanas.

Misma suerte han corrido la mayoría de los títulos venezolanos, por ejemplo el Global 27 pasó la tercera semana de agosto de 73,75% a 68,25% el martes 7 de septiembre.

El Venezuela 2016 bajó de 69% de su valor a 65,5%; mientras que los restantes han perdido en este lapso de tiempo entre 4% y 5% de su cotización de hace dos semanas.

El valor de los bonos venezolanos en el mercado internacional incide directamente en el tipo de cambio que deben pagar los importadores por traer sus mercancías o materias primas al país.

Por lo tanto, mientras más bajo sea el precio de los bonos, más bolívares se deben pagar para obtener un dólar que sea transado con títulos en el exterior, y en consecuencia más alto será el precio del producto final.

Otro factor que puede incrementar el riesgo de Venezuela es el comportamiento de los precios del crudo. El informe mensual de la OPEP pronostica que en los próximos seis meses habrá una caída en la demanda, lo cual seguramente incidirá en los precios a la baja.

Hay que recordar que más del 95% de los dólares venezolanos dependen del petróleo, y los inversionistas pueden percibir esto como un elemento que se sume al riesgo de que el Estado deje de cumplir con sus compromisos de deuda.

Tal Cual Digital

jueves, 9 de septiembre de 2010

Destinan 48% de los créditos adicionales a pagos laborales

Para las obligaciones con trabajadores se han autorizado Bs 15,8 millardos

En lo que va de año, la Asamblea Nacional le ha autorizado al Gobierno créditos adicionales por 33 millardos de bolívares, y 48% de los recursos se han destinado a compromisos laborales.

Cuando se aprobó el presupuesto de este año por 159,4 millardos de bolívares, la partida para remuneraciones registró un incremento de 26% respecto a 2009, pero esos recursos fueron insuficientes.

Del monto total de créditos que se ha autorizado en el año, 15,8 millardos de bolívares han sido para las obligaciones con los trabajadores.

Para atender esos pagos de salarios, el Ejecutivo nacional ha estado utilizando el Fondo Miranda, que maneja los recursos excedentes del año pasado y el Fondo Independencia, que recibe el diferencial cambiario de Pdvsa.

Esos recursos, aprobados por la vía de los créditos adicionales, han permitido atender el aumento del salario mínimo y las pensiones del Seguro Social de 26%, así como los ajustes de sueldos realizados al personal militar y al personal del sector salud.

Los fondos también se han destinado a la cancelación de las pensiones a los pescadores y campesinos y cubrir las insuficiencias que han registrado algunos despachos en la partida de gastos de personal.

Para los pagos a los beneficiarios de las misiones, se han aprobado créditos por 215 millones de bolívares.

Otros compromisos
El resto de los créditos adicionales han sido para los aportes pendientes a las regiones y atender las necesidad de los despachos, además del modelo productivo socialista.

De las operaciones aprobadas, 5,4 millardos de bolívares han sido para las gobernaciones y alcaldías y corresponden a los ingresos adicionales del pasado año que no se habían transferidos.

Para las empresas socialistas, los diputados han autorizado operaciones extraordinarias por la cantidad de 344 millones de bolívares.

Con los créditos aprobados en el año el gasto de 2010 ya se encuentra en 192,4 millardos de bolívares.

El Universal

miércoles, 8 de septiembre de 2010

En ocho meses la inflación acumula un salto de 19,9%

La caída del consumo le resta fuerza a la aceleración de los precios

Después de registrar un salto desmesurado de 5,2% en abril, la inflación ha venido perdiendo empuje y en agosto avanza 1,6% versus 2,2% en el mismo mes del año pasado, además, el Banco Central de Venezuela indica que este resultado es "la segunda menor tasa intermensual en los últimos 17 meses". Hasta aquí los números que permiten hablar de desaceleración y una visión optimista. Entre enero y agosto la inflación acumulada es de 19,9%, mientras que en el mismo lapso del año pasado fue de 15,6%. Incluso, entre agosto de este año y agosto de 2009, los precios se incrementan 29,7% versus 26,7% en el período anterior.


No obstante, estos números estarían reflejando en gran medida la inflación del primer semestre y la interrogante es que motiva la desaceleración de agosto y qué se puede esperar en el mediano plazo.

Ángel García Banchs, economista y profesor de la Universidad Central de Venezuela, considera que por el paso del tiempo se ha diluido el impacto de la devaluación que hubo en enero, a lo que se añade el descenso del consumo por la pérdida en la capacidad de compra del salario. En términos reales, después de descontar el efecto del incremento en los precios, la capacidad de compra del salario retrocedió 7,7% en el segundo trimestre del año y al debilitarse la demanda la inflación pierde combustible.

Al analizar qué puede ocurrir en el mediano plazo Ángel García señala que en el último trimestre del año habrá mayor demanda por el efecto del pago de las utilidades, mientras que persistirán problemas en el lado de la oferta, principalmente, por la escasez de divisas para cubrir las importaciones del sector privado. "Mi estimado es que la inflación cierre el año con un salto de entre 32% y 33%. Una inflación alta y persistente donde continuarán intactas las fuerzas que la producen", dice Ángel García Banchs, y añade que la inflación obedece a la mezcla de un proceso donde el salario aumenta a un ritmo mayor al de la producción de cada trabajador, desajustes monetarios y trabas para el incremento de la oferta.

José Guerra, ex gerente de investigación económica del Banco Central, analiza las perspectivas y resalta que "por un lado el financiamiento monetario del BCV puede impulsar la inflación pero la caída de la demanda y los controles de precios disminuyen esta variable".

En su opinión "vamos a estar en el peor de los mundos, una inflación entre 28% y 30% pero con la que el Gobierno se siente conforme porque ha renunciado a bajarla, salvo el control de precios no hay ninguna política contra la inflación". "Con una inflación de estos niveles no tenemos posibilidad de competir en la economía global de hoy en día", destaca José Guerra.

La población siente el impacto de la inflación en variables clave para la calidad de vida y el bienestar.

En los primeros ocho meses del año el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas acumula un incremento de 26,8%, el costo de los servicios de salud 18,1%, transporte 20,1%, restaurantes y hoteles 20,2% y los bienes que permiten equipar el hogar 17,4%. Al observar solo agosto queda en evidencia el incremento de las bebidas alcohólicas por la escasez de divisas para importar este tipo de producto. En agosto las bebidas alcohólicas aumentan 4,1% y en lo que va de año acumulan un alza promedio de 28,5%.

Pero este avance es mínimo comparado con el incremento de 53% que experimentan los productos agrícolas entre enero y agosto, mientras que los agroindustriales se elevan 18,2% y los pesqueros 13,5%. Valencia, Caracas y Maracaibo sufren la mayor inflación entre las principales ciudades.

El Universal

lunes, 6 de septiembre de 2010

Por falta de insumos se atrasa recuperación del sector aluminio

La normalización eléctrica no es lo único requerido por las empresas básicas

Las empresas del sector aluminio, radicadas en el estado Bolívar, respiraron fugazmente. Tras ordenar el cese de la restricción eléctrica, que afectó a las industrias del hierro, el aluminio y el acero en Guayana desde enero, varios problemas salen a flote.

El irregular suministro de insumos es la principal falla que ahora enfrenta la cadena del aluminio, debido a las millonarias deudas con proveedores que han frenado la normal provisión de materias primas. "Se está haciendo la diligencia para mantener la producción", aseguran voceros de las dirigencias sindicales. La pionera del aluminio, Alcasa, adeuda 109,2 millones de bolívares a proveedores nacionales e internacionales, según cifras actualizadas al 31 de junio de 2010.

"Estamos buscando llegar a acuerdos para hacer compromisos de pago con los proveedores por intermedio del flujo de caja", señaló Dennis Sucre, representante del Frente Socialista de Trabajadores.

Entretanto, las estatales se ayudan con préstamos de materias primas. A finales de esta semana, Alcasa entregó coque a Venalum. "Estamos haciendo trueques para mantenernos mutuamente".

En la actualidad, 228 celdas están operativas de las líneas III y IV de un total de 396 celdas. Las líneas I y II fueron apagadas a principios de año.

"Si no tenemos materias prima no podemos arrancar celdas, tenemos que estabilizar las que tenemos y después vamos a ir al proceso de arranque", dijo Sucre, al agregar que "esas celdas necesitan insumos y se están haciendo mesas de trabajo para resolver los problemas".

"Quisiéramos que haya participación en la situación financiera, no nada más para convalidar sino para la toma de decisiones", añadió.

Ampliar mercados
Emilio Campos, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de Carbonorca (Sutracarbonorca), manifestó que en el caso de la productora de ánodos de carbón la falta de insumos afecta la operatividad, principalmente por la ausencia de coque de petróleo, ladrillos que anteriormente recibían de la expropiada Cerámicas Carabobo y pego.

Además, añadió, es vital invertir en los hornos de cocción y se requiere la reactivación de los colectores de polvo, pues se están presentando muchas enfermedades respiratorias.

Para este año, indicó, la directiva tiene previsto producir 95 mil toneladas de ánodos de carbón, una cifra por debajo de la capacidad instalada de 140 mil toneladas de la materia. "Por los problemas de insumos solo se ha producido hasta agosto 28% de la meta", precisó.

Otro problema, en el caso de Carbonorca, es la falta de clientes para apuntalar la producción. "Nuestro único cliente es Alcasa y en la medida en que cierra las líneas tenemos menos mercado. La salida es buscar clientes internacionales".

Inversión en Venalum
Venalum no es la excepción. Manuel Díaz, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores Profesionales (Sutrapuval), manifestó por su parte que "quiera o no el presidente de la República, el problema es de dinero. Deben invertir porque así tengamos electricidad no hay insumos".

La reductora de aluminio debe 35 millones de dólares por suministro de coque metalúrgico a la empresa india RAI; además, carece de bloques catódicos, barras colectoras, alquitrán, criolita, materias primas importadas necesarias para revestir las celdas. "Para normalizar una celda se requieren días y hasta meses y rearrancarla lleva trabajo porque pueden perforarse y eso también genera costos".

En agosto se incorporaron 30 celdas de 400 desincorporadas a principios de año. Ocho celdas se perforaron "y eso es grave". "Dicen que de aquí a diciembre incorporarán 100 celdas y eso solo se logrará invirtiendo".

Además de la falta de insumos para la producción, alertó sobre la carencia de implementos de seguridad. "Estamos trabajando en condiciones inseguras porque no hay implementos de seguridad ni los uniformes que se requieren para trabajar en áreas de altas temperaturas".

Un informe del Control Obrero señala que a Carbonorca le fueron asignados 25 millones de bolívares y 2 millones de dólares para garantizar la operatividad de la empresa como parte de la inversión asociada al Fondo Chino Venezolano.

Con el Fondo Chino
En lo que respecta a la productora de bauxita y alúmina, materias indispensables para la obtención de aluminio primario, Antonio Rivas, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores Profesionales de Bauxilum (Suprobaux), indicó que las cifras de producción han mejorado. "Hace cuatro meses, nuestro promedio de producción era de 3.100 toneladas de alúmina calcinada diaria, y ahora hemos subido a 4.100 toneladas, lo que nos ha permitido tener una mayor reserva de 15 días para Venalum y Alcasa".

La estatal, que requiere revisión continua, experimentó problemas con el mantenimiento correctivo y con el preventivo, pero Rivas destacó que gracias al Fondo Chino han llegado repuestos y equipos para cubrir el déficit, pues se ha ejecutado aproximadamente 88% del total asignado a la empresa.

Recientemente, las directivas de las industrias del aluminio conformaron un comité de materias primas para atender los requerimientos de insumos y evitar fallas en el suministro de los mismos. Las deudas de la cadena del aluminio no solo afectan a los proveedores de materias primas. Pequeñas y medianas empresas de Guayana que prestan servicios también han sido perjudicadas por la insolvencia.

El Universal

viernes, 3 de septiembre de 2010

El Gobierno activa campaña para estimular el consumo

Crédito barato para vehículos, línea blanca, línea marrón, alimentos y turismo

Inmerso en una recesión donde las familias recortan el consumo, el gobierno de Hugo Chávez se apoya en la banca pública para facilitar a través de créditos baratos la compra de carros, artículos de línea blanca, línea marrón, paquetes turísticos y los productos de la cesta básica.

Los bancos De Venezuela, Tesoro y Bicentenario ofrecerán a los trabajadores que tienen cuenta de nómina y cobran a través de estas instituciones una tarjeta de crédito para adquirir a baja tasa de interés productos en la red de comercios del Estado.

"Se va a lanzar una tarjeta de uso para el caso de los Hipermercados Bicentenario para que los clientes nómina del Venezuela, Bicentenario y Tesoro puedan adquirir alimentos, línea blanca, marrón y productos de la cesta básica", explicó Humberto Ortega, ministro para la Banca Pública, en VTV.

Al mismo tiempo existirá la "cédula del buen vivir", que para fines prácticos será otra tarjeta de crédito para quienes tengan cuenta de nómina en estos bancos y que además de financiar consumo en los hipermercados permitirá comprar en la red de Biceabastos, donde principalmente se venden alimentos que componen la cesta básica, y adquirir paquetes turísticos en Venetur.

El presidente Chávez, en cadena nacional, puso como ejemplo que este financiamiento puede servir para "atender los gastos de la luna de miel".

El plan de incentivo al consumo también cuenta con el Banco de la Mujer, que entregará microcréditos a 4% de interés y plazo de 48 meses para la compra de artículos de la línea blanca Mercal Hogar.

Al mismo tiempo el Gobierno ofrece facilidades para comprar vehículos. El martes, Hugo Chávez entregó 34 modelos Volkswagen Fox; Fiat Siena, así como Venirauto Turpial y Centauro, a personas que recibieron créditos de la banca pública con tasas de interés preferencial de 14%, sin cuota inicial y con cinco años de plazo.

Hugo Chávez destacó que el vehículo Volkswagen Fox es vendido por el Estado, que lo importa directamente de Argentina, a un precio de Bs 76.000, mientras que en el sector privado cuesta Bs 132.000.

El Gobierno importa los ve-hículos de Argentina sin problemas para obtener divisas al tipo de cambio oficial, mientras que el sector privado sufre escasez de dólares.

En el primer semestre del año las importaciones del sector privado caen 33%, mientras que las del Estado suman $6.267 millones, lo que representa un salto de 34,4% y es la magnitud más elevada desde 1997.

"Estos vehículos están a mitad de precio, tienen garantía, mantenimiento, repuestos. Estamos creciendo, crece la red de Comersso, Fiat, Volkswagen y estamos interesados en traer esa tecnología para acá", dijo un entusiasta Chávez.

Las facilidades para obtener financiamiento recaen sobre una población que siente el impacto de la inflación más elevada de América Latina y sufre el deterioro del poder de compra.

Las cifras del Banco Central de Venezuela indican que en el primer semestre de este año el consumo privado retrocede 4% respecto al mismo lapso de 2009 y la capacidad de compra del salario desciende 7,7%.

El volumen de las ventas del primer semestre de este año se contrae 8,96% hasta el nivel más bajo desde 2006 y sufre un retroceso de 15% respecto a 2008, cuando el país aún disfrutaba del boom del consumo.

Analistas financieros explican que la banca pública puede servir de brazo para impulsar el consumo a bajas tasas de interés porque recibe depósitos a bajo costo provenientes de organismos públicos como Pdvsa.

En los últimos siete meses los depósitos del Estado en el Banco de Venezuela aumentan 115% para ascender hasta 8 mil 768 millones, mientras que Banesco, el banco privado con más captaciones públicas, solo cuenta con 3 mil 379 millones.

El Banco de Venezuela remunera con una tasa de entre 0 y 3% a los depósitos públicos.

El Universal

jueves, 2 de septiembre de 2010

Ante el deterioro del salario el Gobierno ofrece crédito

Maza Zavala indica que la "tarjeta del buen vivir" no va al fondo del problema

Enfrentado a una economía donde cae la capacidad de compra del salario, el Gobierno le ofrecerá a los trabajadores que tienen cuenta de nómina en el Banco de Venezuela una tarjeta de crédito que Hugo Chávez ha bautizado como "del buen vivir", con la que obtendrán financiamiento a bajas tasas de interés y plazo de 24 meses para comprar en los biceabastos, una red estatal que vende ar- tículos de la cesta básica.

La necesidad de tomar medidas para aliviar el impacto en el presupuesto familiar es comprensible. Los precios avanzan a velocidad de vértigo y solo en los primeros siete meses de este año los alimentos, que constituyen el grueso de los productos que pueden comprarse en los biceabastos, registran un incremento de 24,9% que impacta con fuerza a los sectores de menos ingresos.

En términos reales, después de descontar el efecto de la inflación, el poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado retrocede 6,3% en promedio, al contrastar el segundo trimestre de este año con el mismo lapso de 2009 y, en el caso del personal al servicio del Gobierno, que en buena medida tiene cuenta de nómina en el Banco de Venezuela y podrá recibir la tarjeta de crédito, el retroceso es de 10,5%.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) indica que al cierre de junio el costo de la Canasta Alimentaria Normativa, que refleja cuánto tiene que gastar cada mes una familia de cinco miembros para consumir los nutrientes necesarios, ascendió a 1.298,76 bolívares, mientras que el salario mínimo, después de los aumentos, se ubica en 1.223,89 bolívares.

El resultado es que solo para alimentarse adecuadamente una familia típica requiere más de un salario mínimo, de hecho, el Banco Central registra que en el primer semestre el consumo privado cae 4%.

Luis Vicente León, director de Datanálisis, considera que "se trata de una política social que le otorgará financiamiento barato a un sector de la sociedad que comúnmente obtiene crédito a altas tasas de interés a través de prestamistas, desde este punto de vista es una medida positiva".

Añade que el "tema de fondo es la pérdida de poder adquisitivo" y destaca que la tarjeta del buen vivir podría convertirse en un subsidio cruzado; es decir, las personas comenzarían a financiar a baja tasa de interés el costo mensual de los alimentos para liberar recursos que permitirían comprar ropa, televisores u otro producto.

Si las familias no pueden cubrir el costo de los alimentos con el salario mensual y recurren a la tarjeta de crédito cada mes, la deuda se convertiría en una bola de nieve que al final sería impagable.

Domingo Maza Zavala, ex director del Banco Central de Venezuela, cree que en definitiva los créditos se transformarán en subsidio "porque nadie los va a pagar".

"La tarjeta va a significar una donación a los consumidores de menos ingresos, pero una vez que la agoten, los usuarios van a quedar vacíos del poder de compra como antes", insiste Maza Zavala y agrega que si el Gobierno pretende abatir la inflación debería buscar un buen abastecimiento de todo el mercado nacional, y no solo en las redes sociales, mediante el fomento de la producción con ayuda del sector privado.

"El Gobierno por sí solo no puede vencer la inflación, y mucho menos convertirse en el supremo distribuidor de los alimentos", dice Maza Zavala.

Analistas consideran que la fuerza que impulsa los precios proviene de una mezcla de factores que en primer término incluye la devaluación del bolívar en enero de este año, incrementos en productos regulados para evitar escasez, problemas para que el sector privado obtenga todas las divisas que necesita y caída de la producción en un entorno donde la economía acumula cinco trimestres de retroceso.

El Universal

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cemento escasea y Gobierno ofrece el insumo a Bolivia

La industria cementera está operando a 80% de su capacidad

La desaceleración de la construcción obedece no solo a las regulaciones y a la menor inversión, sino también a las fallas en el suministro de insumos básicos como el cemento, y en esta fase de escasez se anuncia que Venezuela exportará ese material a Bolivia.


De acuerdo con los datos que se manejan en el sector construcción, al cierre de junio de este año las ventas de cemento registraron una caída de 7,3% respecto al mismo lapso de 2009, y esa disminución se debió a que las empresas cementeras, que están en manos del Estado desde 2008, están operando a una menor capacidad.

Cuando las autoridades asumieron el control de las compañías anunciaron que la nacionalización en parte se originaba porque las cementeras exportaban una porción de su producción y no colocaban lo suficiente internamente. Dos años después el discursos tiene otro giro. La ministra de Desarrollo Productivo de Bolivia, Antonia Rodríguez, anunció que el gobierno de Evo Morales importará cemento venezolano para hacer frente a la escasez del producto, cuya demanda creció en las últimas semanas.

La funcionaria indicó que el Gobierno agilizará los acuerdos comerciales que Bolivia firmó con Venezuela, que incluyen el cemento, para una rápida importación. La ministra no específico los volúmenes del insumo que serán requeridos, reseñó AP.

La escasez que se registra de ese material en la nación andina obedece a un incremento del consumo de 30%. Según las autoridades bolivianas, la construcción es la actividad que registra el mayor crecimiento en ese país.

Diagnóstico

En agosto de 2008 el Gobierno decidió nacionalizar las cementaras por considerar que eran empresas estratégicas. Sin embargo, las compañías ya están registrando dificultades. De acuerdo con la información del sector construcción y los entes oficiales, en el descenso que tuvieron las ventas de cemento este año incidieron varios factores como los problemas de flujo de caja por la regulación de los precios. A esa dificultad se suma que la industria está operando a 80% de su capacidad instalada, y por ser una industria de costos fijos altos es necesario que trabaje en su totalidad.

Además de la menor operatividad, las cementeras se enfrentan a problemas con el suministro de la materia prima (caliza) ocasionado por el deterioro de las maquinarias. Las cementeras al cierre del mes de junio reportaron dificultades con Cadivi para obtener las divisas necesarias para adquirir repuestos para las maquinarias y equipos. La crisis eléctrica también impactó y las cementeras notificaron que en los problemas de producción incidieron las fallas en el suministro de energía.

Problemas laborales

Aunado a las dificultades operativas se añaden las protestas laborales. En el caso de Cemex (que tiene 45% del mercado), los trabajadores el pasado lunes realizaron reclamos por los atrasos en la discusión de la convención colectiva. Los empleados en Anzoátegui manifestaron que tampoco se han reconocido a las organizaciones sindicales, reseñó El Tiempo.

Mientras que en el estado Zulia, los ex trabajadores de la cementera han estado en huelga de hambre por las obligaciones laborales que no han sido atendidas por la empresa.

El Universal